INCONTINENCIA URINARIA DE ESFUERZO

 

Relacionamos automáticamente incontinencia con los ejercicios de Kegel, y es cierto que son importantísimos para tratar esta patología, pero no todas las incontinencias tienen el mismo origen y esto hace que se traten de manera diferente.

Por ello, es recomendable someterse a una valoración, conocer cuál es la causa en nuestro caso y seguir las recomendaciones que nos servirán a lo largo de toda nuestra vida para prevenir ésa y otras patologías relacionadas con el suelo pélvico.

No debemos asociar la palabra incontinencia únicamente a la edad. Actualmente, la población está más concienciada con la salud y con la importancia que tiene la práctica de ejercicio. Entre las mujeres jóvenes que realizan deportes de alto impacto existe un gran porcentaje que padecen incontinencia de esfuerzo. También se relaciona con el embarazo y el postparto por el sufrimiento al que se ven sometidas las estructuras del periné.

 

Cuando, al levantar un peso, estornudar o simplemente reír a carcajadas tenemos un escape, por muy pequeño que sea, estamos ante una incontinencia urinaria de esfuerzo. Es posible que esto no nos condicione en nuestra vida diaria, pero hay que tener en cuenta que no es fisiológicamente normal y que, a la larga, puede ir agravándose.

 

El tratamiento consistirá en normalizar la musculatura global y perineal, reeducarla con la ayuda de la electroterapia y el entrenamiento con biofeedback, hacer una buena corrección postural y mejorar nuestros hábitos diarios.

INCONTINENCIA URINARIA DE URGENCIA

INCONTINENCIA URINARIA MIXTA

INCONTINENCIA FECAL

La incontinencia urinaria de urgencia es la pérdida involuntaria de orina asociada a un fuerte deseo de orinar que se denomina «urgencia miccional». Se debe a contracciones involuntarias de la vejiga urinaria, que en condiciones normales solo se contrae voluntariamente. Cuando las contracciones del detrusor se objetivan mediante un estudio urodinámico, se denomina hiperactividad del detrusor, que puede ser causada por enfermedad neurológica o sin causa detectable. También puede ser secundaria a una obstrucción de la uretra.

 

Este tipo de incontinencia presenta mayor incidencia en edades más avanzadas, y algo más en mujeres que en hombres.

A menudo está asociada a un aumento de la frecuencia durante el día y/o nocturna, y por ello tiene un importante impacto negativo sobre la calidad de vida (CdV) de los pacientes y sus familiares o cuidadores, ya que afecta a las funciones sociales, sexuales, a las relaciones interpersonales y a la vida laboral.

 

En hombres, el 90% de las incontinencias urinarias son debidas a la cirugía de próstata. Además, los problemas osbtructivos suelen desencadenar en hiperactividad vesical, ya que la vejiga necesita mayor esfuerzo al orinar.

 

A través de la fisioterapia actuaremos para reforzar los mecanismos neurológicos y así conseguir inhibir dicha contracción involuntaria, se establecerán pautas y hábitos miccionales correctos con el objetivo de recuperar el control vesical.

 

La incontinencia urinaria mixta presenta síntomas de las dos incontinencias anteriores, es decir, hay una falta de control ante un esfuerzo pero también una urgencia miccional. Normalmente uno de los componentes predomina sobre el otro, siendo normalmente más condicionante la urgencia.

 

El tratamiento combinará técnicas para ambos tipos de incontinencia, centrándose siempre más en aquella incontinencia que prevalezca. 

La  incontinencia fecal se define como la incapacidad de controlar la defecación hasta que se encuentra el lugar y el tiempo socialmente correctos para realizarla.

Provoca problemas físicos y psicológicos que pueden causar rechazo social, aislamiento y alteraciones importantes en la calidad de vida de los pacientes.

Está intimamente ligada a cirugías, radio o quimioterapia de la zona perineal o postpartos por el traumatismo obstétrico.

 

La terapia manual, la reeducación muscular y el cambio de alimentación, serán fundamentales para recuperar la continencia.