DISPAREUNIA

Despídete del dolor y recupera tu salud sexual

Una persona (tanto hombre como mujer) con dispareunia es aquella cuyas relaciones sexuales son dolorosas. Abarca desde la irritación postcoital hasta un profundo dolor, tanto antes o durante como después del coito.

Es muy posible que factores relacionados con el parto (episiotomías, desgarros, distensiones musculares…) u hormonales como ocurre en la perimenopasia  y menopausia, terminen desencadenando un proceso doloroso.

Como en otras afecciones musculares, mediante la fisioterapia buscamos normalizar todas las estructuras de tu periné y eliminar el dolor.

VAGINISMO

Rompe tu silencio y comienza a disfrutar de una vida sexual plena desde el autoconocimiento.

 

Es una afección con un gran silencio a su alrededor, a pesar del gran número de mujeres que la padecen.

Se trata de una contracción involuntaria de los músculos que rodean el tercio inferior de la vagina, que impide o dificulta la penetración o poder realizar una revisión ginecológica. Este espasmo no tiene porqué asociarse con dolor a no ser que se intente introducir un tampón o la penetración.

Generalmente, lo asocian con causas como miedo al embarazo o a contraer enfermedades de transmisión sexual, cuando en realidad, la mayoría de mujeres con vaginismo tienen deseos de ser madre o de poder tener relaciones.

Es obvio que hay un peso psicológico debido a lo que el vaginismo condiciona la vida de una mujer y de su pareja, pero no tiene porque deberse a un trauma o a un abuso.

 

Desde la fisioterapia, acompañamos a la mujer a descubrir su cuerpo y su afección, y solucionamos el problema de la misma manera que recuperamos la función en cualquier otra parte del cuerpo.

ANORGASMIA

 

La anorgasmia es la ausencia recurrente y persistente del orgasmo manifestada tras una fase de excitación normal, y producida a través de una estimulación que pueda considerarse adecuada en intensidad, duración y tipo. Es, junto con la falta de deseo, una de las disfunciones sexuales más comunes de la mujer.

 

Si el deseo y la excitación son normales, deberemos plantearnos un tratamiento enfocado en mejorar la musculatura superficial del periné, encargada de la función sexual.